Lazos - Capitulo 7: Brisas de Verano.
Durante la semana de reposo que Ren debía hacer, recibió visita de sus compañeros y amigos que preocupados fueron a ver si había mejorado. Por suerte él estaba bastante bien y recibió muy bien a todos. Su madre estaba agradecida con sus compañeros y por la ayuda que su hijo recibió ese día, al parecer Ren había estado algo molesto días antas pero él siempre le decía que —“seguramente algo que comí me hizo mal” —; y asi se negaba ir al hospital.
Hana, Tomoya y Natsume fueron los primeros en ir, justo ese día Sakura tenía clases extra, además parte de ella recordaba lo sucedido ese día y le apenaba ver a Ren aun. Sabía que debía visitarlo pero esos recuerdos la avergonzaban demasiado y eso la preocupaba, no era ella misma sintiéndose asi de cobarde o débil, no concordaba con su personalidad ese tipo de comportamiento que no comprendía del todo, o tal vez si pero su conciencia quería ignorarlo aunque su corazón no.
—¿Como que no has ido a verlo? —Exclamo Hana—. Tienes que ir Sakura, hoy es su último día y si no vas pensara que no te preocupas ni eres su amiga —Trataba de sonar exagerada para lograr convencerla.
—Es que todos ya fueron, no me da ir sola —suspiro Sakura.
—¡Yo te acompaño! —grito Natsume mientras guardaba sus útiles.
—¡Bien! Iras con el —Señalo Hana—, y llévale estos postres livianos pero deliciosos de mi parte. Quería dárselos hoy pero surgió algo con mi madre y siendo sincera no confió en darle comida a Natsume —Giro y lo miro seriamente.
—¡Oye! Cualquiera pensaría que soy un glotón —respondió Natsume.
—¡Lo eres! —dijo Hotaru que escuchaba la conversación y comenzaron a pelear de manera amistosa.
Estaba decidido, Sakura iría junto a Natsume. Después de guardar sus cosas, se despidieron de los demás y se dirigieron a casa de Ren con el paquete de Hana. Aún estaba algo nerviosa, pese a que ya no iría sola. Al llegar, Sakura quedo admirada de la hermosa tienda que la madre de Ren dirigía. Natsume le conto un poco sobre lo que sabía y luego le indico que la entrada a la casa estaba doblando la esquina del negocio. Vieron a la hermana la cual reconoció rápidamente a Sakura y les hizo señas que les abriría. Luego de avisarle a Ren de sus visitas, regreso a la tienda para ayudar a su madre. El los esperaba sentado en su cama, sin saber quién era la otra visita además de Natsume. Al verla entrar primero quedo hipnotizado con sus ojos, además de sonrojarse. No podía creer que sería ella esa tan inesperada visita.
—¡Sakura! —exclamo.
—¡Buenas tardes Ren! —Grito Natsume tras de ella y sonriendo como siempre.
—¿Cómo estás? —Le pregunto Sakura sonriendo—¿Ya estas mejor, verdad?
—¡Mucho mejor! Ya quiero volver a clases, estar aquí es muy aburrido estando solo. No soporto estar encerrado por mucho tiempo —Comenzó a reír.











